22Mar

Encontrado en la traducción

Las Horas

Que un novelista sea capaz de reconocer que las traducciones de sus libros constituyen obras literarias con entidad propia y que el traductor no sólo debe trasladar el sentido de las palabras, sino también sus sonidos, su propósito y su música... es toda una noticia. Gracias, Mr. Cunningham.

AS the author of “Las Horas,” “Die Stunden” and “De Uren” — ostensibly the Spanish, German and Dutch translations of my book “The Hours," but actually unique works in their own right — I’ve come to understand that all literature is a product of translation. That is, translation is not merely a job assigned to a translator expert in a foreign language, but a long, complex and even profound series of transformations that involve the writer and reader as well. “Translation” as a human act is, like so many human acts, a far more complicated proposition than it may initially seem to be.

Como autor de “Las Horas,” “Die Stunden” y “De Uren” (aparentemente, las traducciones al español, el alemán y el holandés de mi libro “The Hours", pero en realidad libros únicos por derecho propio) he llegado a entender que toda la literatura es producto de una traducción. Es decir, que la traducción no es una simple tarea asignada a un experto en traducción en una lengua extranjera, sino una larga, compleja e incluso profunda serie de transformaciones que implican asimismo al escritor y al lector. El acto humano de la “traducción” es, como muchos otros actos humanos, una empresa mucho más complicada de lo que al principio pudiera parecer.

"Found in translation", The New York Times.
By MICHAEL CUNNINGHAM.

Qué gran verdad.

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